El 18 de septiembre de 2010 ha sido publicada la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, que regula la reforma laboral, con objeto de “recuperar la senda de la creación de empleo y reducir el desempleo”, debida a la caída de la actvidad productiva como consecuencia de la crisis económica iniciada en 2008. Por tanto, ha llegado ya dos años tarde y tampoco con la suficiente fuerza.
Entre las medidas adoptadas, se encuentran:
- Establecimiento de un límite temoral máximo en los contratos de obra o servicio.
- Se incrementa la indemnización por finalización de contratos temporales.
- Se amplían los colectivos para suscribir la modalidad de contrato de fomento a la contratación indefinida (transformación de contratos y desempleados con un mes inscritos, así como jóvenes menores de 31 años, mayores de 45 años y mujeres).
- Se reducen las cantidades a abonar por las empresas en caso despidos objetivos, abonando el FOGASA 8 días por año.
- Se da nueva redacción a las causas del despido por razones económicas, técnicas, organizativas o de producción.
- Se agrupan diversas medidas que pretenden potenciar diversos instrumentos de flexibilidad en las relaciones laborales, así como mejoras en los mecanismos de intermediación laboral.